Re-Generación
Desde Regeneración, queremos expresar nuestro respaldo a las víctimas de este conflicto, que en su mayoría son civiles, y respaldamos la solución de los dos Estados, promovida tanto por el gobierno palestino como originalmente por la OLP. Con esto, enfatizamos la necesidad de consolidar lo logrado en los Acuerdos de Oslo de 1993 y avanzar gradualmente hacia la frontera prevista en los Acuerdos de Oslo de 1948, no a través de la expulsión de los israelíes asentados, sino mediante un modelo de coexistencia. Desde nuestra comunidad política, abogamos por que ambos pueblos eviten las soluciones excluyentes que solo avivan el conflicto.
Desde nuestra perspectiva socialista, creemos en la hermandad entre pueblos que coexisten y pueden complementarse, siempre dentro de lo posible y con respeto a sus respectivas culturas. Por lo tanto, desde nuestra organización, apoyamos un gobierno palestino libre de las presiones tanto de Israel, que actúa como una entidad colonizadora con poca consideración por las vidas palestinas, como lo demuestran los bombardeos indiscriminados y los tiroteos contra la población civil palestina, así como de Hamás, que radicaliza y lleva la situación a un callejón sin salida, utilizando a la población como escudo humano para sus pretensiones islámicas.
En este sentido, desde Regeneración, consideramos que las propuestas de mediación de Brasil y el esfuerzo por alejar al gobierno palestino de elementos radicales yihadistas, en aras de recuperar los valores socialistas, eliminados de manera quirúrgica por países y facciones islámicas, con la participación tácita y activa de Israel y Estados Unidos, representan la verdadera vía hacia una solución sostenible, alejada de la creación de títeres sangrientos, tanto de un lado como del otro, que solo perpetúan intereses imperialistas en Oriente Próximo.
Asimismo, instamos al gobierno de Israel a devolver las tierras colonizadas y arrebatadas a los palestinos, principalmente en Cisjordania, cuya administración interna teóricamente quedaba bajo la responsabilidad de Palestina, según los Acuerdos de Oslo de 1993. Además, llamamos a poner fin a la política de represalias indiscriminadas, cuya ineficacia ha quedado ampliamente demostrada y cuyo saldo de muertes civiles no tiene parangón con las bajas sufridas por Israel en los últimos días.
Por último, abogamos por un papel relevante de España, tal como lo desempeñó en la Conferencia de Paz de Madrid de 1991, que condujo a los mencionados Acuerdos de 1993, siendo si no sede, parte importante en los acuerdos de mediación. España no debe asumir una posición subordinada, como lo hizo al enviar una fragata como parte del contingente otanista en apoyo de Ucrania, al inicio de la intervención militar especial de Rusia en Ucrania en febrero de 2022. Además, sostenemos que los intereses geopolíticos de España entran en conflicto con los del Estado de Israel por dos motivos principales. En primer lugar, el Estado de Israel brindó abiertamente su apoyo a los independentistas catalanes, proporcionándoles medios además para que crearan su propio servicio de inteligencia con el propósito de usarlo contra el Estado Español. En segundo lugar, debemos ser conscientes del interés que hay detrás del reconocimiento del Estado de Israel por parte de Marruecos, que no es sino con la pretensión de que Israel reconozca la pertenencia del Sáhara a Marruecos.