por Nacho García López-Camacho
La energía nuclear, una sostenible, segura y fiable.
Expuesto de forma sencilla, la energía nuclear es aquella que proviene de la fisión del núcleo de los átomos. Al romper el núcleo de un átomo inestable radioactivo se libera energía y otras partículas elementales como los neutrones que, al impactar con los núcleos de otros átomos inestables causan su fisión, y así sucesivamente, creando una reacción en cadena que, en el caso de la que se produce con el fin de producir energía, es controlada. La energía que se libera en este proceso en forma de calor causa que un depósito de agua se transforme en vapor que, finalmente, se utilizará para hacer girar unas turbinas, proporcionando así energía eléctrica.
La energía nuclear, pese a ser una fuente de energía sostenible, segura y fiable, está rodeada de mitos oscurantistas y confusiones, difundidos con un mayor o menor grado de intencionalidad. De hecho, la energía nuclear es tan limpia como las energías renovables, y así lo confirmaba la JRC (Joint Research Centre) en su exhaustivo informe de evaluación de más de 300 páginas titulado Technical assessment of nuclear energy with respect to the ‘do no significant harm’ criteria of Regulation (EU) 2020/852 (‘Taxonomy Regulation’), en el que concluye que -bajo los criterios de taxonomía- la energía nuclear no causa más daño a la salud humana o al medio ambiente que cualquier otra tecnología de generación eléctrica que se considere sostenible. Este informe afirma que existe un amplio consenso científico y técnico en que el almacenamiento de los residuos de alta actividad y larga vida en formaciones geológicas profundas se considera -con el actual desarrollo del conocimiento- como una forma segura y apropiada de aislarlos en una escala de tiempo a muy largo plazo, además de que las tasas de riesgo y la probabilidad de accidente de las centrales nucleares que se están construyendo en el mundo son las más bajas de entre todas las tecnologías de generación de electricidad.
Las centrales nucleares están sometidas a diversas medidas de seguridad que van desde la selección de un emplazamiento adecuado teniendo en cuenta sus características geológicas, sísmicas, hidrológicas y meteorológicas, hasta la realización de estudios preliminares y finales de seguridad en los que se deben detallar que los productos radiactivos que se generan en el núcleo están protegidos por cuatro barreras sucesivas que impiden su liberación directa al exterior, que los edificios, sistemas y componentes relacionados con la parada del reactor, su mantenimiento en este estado y el confinamiento de la radiactividad son resistentes al máximo sismo esperable y a sucesos naturales que puedan ocurrir en el entorno, que aun en el caso hipotético de un accidente, existen sistemas de seguridad que impiden que sus consecuencias sean inaceptables, que los sistemas importantes para la seguridad como los de refrigeración tienen componentes duplicados e independientes para que, en caso de fallo de uno de ellos, actúe su «doble» sin que se deriven efectos perjudiciales y que también se duplican las líneas eléctricas, acometidas de agua y otros sistemas, cuando por razones de seguridad hay que garantizar el suministro, que la central se protege contra posibles sabotajes y dispone de sistemas muy elaborados de protección contra incendios y que la fabricación de componentes y su instalación y montaje se han realizado de acuerdo con un programa de garantía de calidad muy severo. Además de todo esto, las centrales nucleares están equipadas con sistemas de monitoreo continuo para detectar cualquier anomalía en el funcionamiento del reactor y tomar medidas correctivas de manera oportuna, existen distintos planes detallados de respuesta a emergencias que se activan en caso de accidente así como medidas adecuadas para el almacenamiento seguro y la gestión de los residuos nucleares producidos por la central.
Los movimientos verdes como principales opositores de la energía nuclear.
A pesar de todos los argumentos anteriores, existe un gran número de organizaciones ecologistas que se posicionan en contra del uso de la energía nuclear y a favor del desmantelamiento de las centrales nucleares. Estos movimientos, que surgen en Europa a raíz de la revolución cultural de mayo de 1968, mientras que desde una perspectiva etic serían difícil de clasificar en la izquierda o la derecha debido a su indefinición, desde una perspectiva emic suelen considerarse de izquierda, e históricamente han solido facilitar gobiernos de coalición con la izquierda socialdemócrata.
Según Bueno Martínez (2021) estos movimientos verdes conciben a los hombres como si formaran parte de una Naturaleza común, en la que habría que poner el fundamento para una solidaridad universal (y ya no solo entre los miembros de la especie humana) y de la distribución de los productos obtenidos por la cada vez más eficaz industria. Precisamente es esta inversión de las relaciones entre el Hombre y la Naturaleza la que lleva a los verdes a ampliar su concepto de fraternidad a otras especies vivientes y a proponer una política enfocada a mantener la biodiversidad natural, mientras que se desprecia la obtenida por la ciencia genética, como pueden ser los alimentos transgénicos. Esto último demuestra que no es la biodiversidad la razón última de su interés por la vida, sino la pertenencia de los vivientes a una Naturaleza maternalmente mítica, respecto de la cual parece que sólo cabe el respeto místico (Bueno Martínez, 2021).
Estos movimientos verdes, en definitiva, parten de una concepción romántica y mística de la Naturaleza, oponiéndose a toda forma de cultura industrial. Esto les lleva a caer en un fundamentalismo ecológico que tiende a poner en segundo lugar las cuestiones económicas y políticas y a considerar al hombre como una especie fundamentalmente depredadora y como una plaga más de la Naturaleza.
No hay que olvidar tampoco los distintos intereses que pueden tener estos movimientos para oponerse a la energía nuclear. Como hemos comentado al inicio, la energía nuclear es tremendamente desconocida para un amplio público, lo que implica que estas organizaciones y también los medios de comunicación recurran a exagerar los riesgos de la misma para atraer adeptos o audiencia a través del sensacionalismo, lo que ultimadamente repercute en sus ganancias económicas. Dicho esto, también existen partidos verdes pronucleares, como puede ser el partido verde finlandés.
El futuro cierre de las centrales nucleares en España.
El 27 de diciembre de 2023 el Consejo de Ministros de España aprobó el 7º Plan General de Residuos Radiactivos, en el que se propone el cierre de las centrales nucleares españolas entre los años 2027 y 2035 para sustituirlas por energías renovables, siguiendo así a Alemania que, paradójicamente, al tener que incrementar el uso del carbón es, hoy en día, uno de los países con más emisiones de dióxido de carbono de Europa. La realidad es que la energía que proporcionan las centrales nucleares no es sustituible por la que proporcionan las fuentes de energía renovable. Estas son poco fiables y muy variables, por lo que deben ser complementadas con otras fuentes que garanticen el suministro cuando el viento no sople, falte el agua o no salga el sol, por lo que, como alternativa, si no se quiere utilizar la energía nuclear, solo quedan energías mucho más contaminantes como el carbón.
Esta medida, que no está respaldada por conocimientos técnicos o científicos, solo está motivada políticamente por una búsqueda populista de votos y por el interés geopolítico de convertir a España en un país dependiente energéticamente de otros como Argelia o Estados Unidos. En lugar de desmantelar las centrales nucleares, lo que tendríamos que hacer para buscar el beneficio de nuestra nación es ampliar el uso de esta fuente de energía y volcar nuestros esfuerzos en la búsqueda de una mayor eficiencia y mejora de las centrales nucleares existentes.
Bibliografía:
Bueno Martínez, G. (2021). El mito de la Izquierda. El mito de la Derecha. Pentalfa.
Escribano, L. (2021, 11 mayo). Más estudios y análisis técnicos sobre la energía nuclear y la taxonomía de la UE – Foro Nuclear. Foro Nuclear.
https://www.foronuclear.org/actualidad/noticias/mas-estudios-y-analisis-tecnicos-sobrela-energia-nuclear-y-la-taxonomia-de-la-ue/
García, A. (2020). La energía nuclear salvará el mundo. Planeta.
León, J. G. S. (s. f.). El cierre de las centrales nucleares en España, ¿una decisión acertada? The Conversation. https://theconversation.com/el-cierre-de-lascentrales-nucleares-en-espana-una-decision-acertada223660#:~:text=El%20pasado%2027%20de%20diciembre,se%20almacenar%C3%A1n
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¿Qué medidas se toman para garantizar la seguridad de una central nuclear? – Foro Nuclear. (2020, 15 mayo). Foro Nuclear. https://www.foronuclear.org/descubre-laenergia-nuclear/preguntas-y respuestas/sobre-proteccion-radiologica-y-radiacion/quemedidas-se-toman-para-garantizar-la-seguridad-de-una-central-nuclear/